Agüero y diez cojos no pueden con el séptimo de la prestigiosa y competitiva liga rusa
Pese a que hubiéramos preferido realizar una crónica en la que el Atleti hubiera ganado, no ha podido ser. No nos engañemos, la mayoría de crónicas que vamos a escribir van a tratarse de derrotas y empates. Somos el Atleti, no se le puede pedir peras al olmo…
El Atleti llegaba a Moscú con la moral por las nubes. Acabábamos de dar un baño de fútbol al Zaragoza y nos habíamos asentado en la parte noble de la clasificación. Sin embargo, tocaba UEFA, esa competición que no olíamos desde hace 7 años, y que quieras que no, nos ilusiona a todos. En principio nuestro grupo ha sido bastante decente: sin duda los más peligros son el Panathinaikos y el equipo moscovita.
Con retrospectiva, podría decirse que el resultado cosechado ayer no ha estado nada mal. Es más, empatar fuera de casa en la liguilla de la UEFA y contra el rival más duro del grupo es ciertamente un resultado fantástico. Sin embargo, para cualquiera que haya visto en partido, quedará la sensación de que el haberse llevado los 3 puntos habría sido muy fácil.
El equipo que presentó el “vasco” Aguirre, sin ser la bomba, parecía de garantías. Abbiati en la portería, con una línea de cuatro defensas formada por Pernía, Eller, Pablo y Antonio López; en el medio campo salieron a Simao, Raúl García, Cléber Santana (este tío se merece un artículo para él solito… Vaya fracaso de jugador…) Jurado; y en la punta, dos cracks: Forlán y Agüero.
Vayamos al tema. El Atleti salió enchufado al partido, sin embargo, poco le duro, y fue el Lokomotiv quién tomó las riendas del juego. El Atleti se limitaba a verles tocar y a esperar sus oportunidades a la contra. De esa manera, llegó una contra, y Jurado, ni corto ni perezoso, le lanzó una sandía a Agüero. El “Kun”, de la nada, se inventó un control orientado y remató a bote pronto un tiro ajustado al palo del meta rival y que se coló hasta el fondo. Agüero se sacó un golazo de una pedrada de Jurado (otro tío que también tiene sus cosas…).
Diez minutos nos duro la alegría. Un tal Bilyaletdinov culminó una escapada por la banda del temido Ivánovic, el cual centró ante la (paupérrima) presión ejercida por Pernía. El balón se paseo por el área mientras los zagueros del Atleti se dedicaban a mirarlo. Obviamente, el balón llegó al jugador del Lokomotiv, que con un trallazo nos recordaba que ni Perea, ni Seitaridis estaban jugando. La defensa atlética daba así su primer “recital” de la tarde.
Así, y pese a haber jugado mejor, nos fuimos al descanso en tablas. Nada más iniciar la segunda parte, Forlán aprovechó un error defensivo (es el Lokomotiv, recordémoslo…) y quebró a un zaguero rival para colocar el balón en las mallas de un potente zambombazo. Era el 1-2. La cosa se ponía muy de cara. Al menos eso pensábamos entonces. Qué ilusos…
El Atleti parecía que con el 1-2 estaba más que cómodo, y el Lokomotiv no daba señales de vida. Parecía que ya daban el encuentro por perdido. Sin embargo, ahí estaba la gran defensa del Atleti para poner las cosas en su sitio. El “último romántico” (sí, nos mola ese nombre) intentó despejar un inofensivo centro en una postura acrobática. No solo no lo consiguió, sino que quedó en ridículo… El jugador del Lokomotiv controló el balón a placer y, tras dejar sentado (literalmente) a Pablo, dio un pase de la muerte que remató a placer (aún más literal que el anterior caso) Odemwingie (que no le conocen ni en su casa). Por su puesto un tercer defensa se vio inmerso en este error colectivo: fue el gran Fabiano Eller, que simplemente llegó media hora tarde…
Aún no nos habíamos recuperado del desastroso error defensivo, cuando nuevamente, y en un córner, se armó una jaleo increíble en el área rojiblanca que finalizó con un remate de cabeza del mismo jugador que nos había metido el segundo. La jugada al completo es un despropósito de proporciones bíblicas. Todos estaban dentro del área y nadie fue capaz de despejar el balón. Gracias a la esperpéntica defensa colchonera, el Lokomotiv se ponía por primera vez al frente del marcador en el partido: 3-2, con dos golitos en tres minutos.
Sin embargo, los moscovitas no contaban con una cosa: en el Atleti juega uno de los delanteros más en forma del mundo, un tal Agüero. Madre mía, el chaval se sacó de la chistera un auténtico golazo. Sin bien su primer gol fue grandioso, el segundo que marcó fue antológico. Maniche (sí, sí, no os riáis) le dio un pase en profundidad al “Kun”, y el argentino, ante la insólita mirada de todo el campo, arrancó a toda velocidad y picó el balón ante el meta rival. De la nada (otra vez) se sacó otro golazo. Nadie pudo evitarlo. Es el “Kun”. Es un genio.
Y así, yendo (sí, se escribe con “y” y no con “ll”, o eso creo…) dos veces con el marcador por delante, y una vez por detrás, el partido terminó con un empate a tres. Siendo justos, el resultado fue merecido para ambos conjuntos. El Atleti se dedicó a encomendarse a Agüero y a cagarla en defensa, y el Lokomotiv se dedicó a aprovecharse de la lamentable defensa atlética.
Un gran resultado sin tenemos en cuenta que es (al menos a priori) el partido más difícil del grupo B de la fase de grupos de la UEFA. Cabe destacar que el Panathinaikos griego goleó en su casa al inocente Aberdeen. Amigos, o muy fea se pone la cosa, o dentro de un par de meses tendremos a nuestro querido Atleti en la siguiente ronda de la UEFA.
Los jugadores destacados del Atleti (sección plagio de la del AS; no se lo digáis a nadie)
El héroe del día: Agüero. Está saliéndose en este principio de temporada. Y en este partido ha arrasado: dos golazos, y varias ocasiones claras. Sin duda ha salvado el puntito de hoy.
El cantamañanas: Eller. Pese a que me duela reconocerlo, Eller no tuvo su día. Le dejaron tirado en el segundo gol del Lokomotiv y no mostró seguridad defensiva en ningún momento.
El hombre con oficio: Forlán. Qué decir de él. Un autentico profesional. Siempre está donde hace falta, y no suele faltar a su cita con el gol, hoy no ha sido la excepción.
¡Ah! ¿Pero acaso jugó?: Cléber Santana. Sin duda el fichaje más fracasado de este año. El tío es un paquete de los que ya no quedan. Digno sucesor del ya mítico Richard Núñez…
PD: perdón por el retraso, intentaremos publicar las crónicas el mismo día del partido, siempre que nos sea posible.
Con retrospectiva, podría decirse que el resultado cosechado ayer no ha estado nada mal. Es más, empatar fuera de casa en la liguilla de la UEFA y contra el rival más duro del grupo es ciertamente un resultado fantástico. Sin embargo, para cualquiera que haya visto en partido, quedará la sensación de que el haberse llevado los 3 puntos habría sido muy fácil.
El equipo que presentó el “vasco” Aguirre, sin ser la bomba, parecía de garantías. Abbiati en la portería, con una línea de cuatro defensas formada por Pernía, Eller, Pablo y Antonio López; en el medio campo salieron a Simao, Raúl García, Cléber Santana (este tío se merece un artículo para él solito… Vaya fracaso de jugador…) Jurado; y en la punta, dos cracks: Forlán y Agüero.
Vayamos al tema. El Atleti salió enchufado al partido, sin embargo, poco le duro, y fue el Lokomotiv quién tomó las riendas del juego. El Atleti se limitaba a verles tocar y a esperar sus oportunidades a la contra. De esa manera, llegó una contra, y Jurado, ni corto ni perezoso, le lanzó una sandía a Agüero. El “Kun”, de la nada, se inventó un control orientado y remató a bote pronto un tiro ajustado al palo del meta rival y que se coló hasta el fondo. Agüero se sacó un golazo de una pedrada de Jurado (otro tío que también tiene sus cosas…).
Diez minutos nos duro la alegría. Un tal Bilyaletdinov culminó una escapada por la banda del temido Ivánovic, el cual centró ante la (paupérrima) presión ejercida por Pernía. El balón se paseo por el área mientras los zagueros del Atleti se dedicaban a mirarlo. Obviamente, el balón llegó al jugador del Lokomotiv, que con un trallazo nos recordaba que ni Perea, ni Seitaridis estaban jugando. La defensa atlética daba así su primer “recital” de la tarde.
Así, y pese a haber jugado mejor, nos fuimos al descanso en tablas. Nada más iniciar la segunda parte, Forlán aprovechó un error defensivo (es el Lokomotiv, recordémoslo…) y quebró a un zaguero rival para colocar el balón en las mallas de un potente zambombazo. Era el 1-2. La cosa se ponía muy de cara. Al menos eso pensábamos entonces. Qué ilusos…
El Atleti parecía que con el 1-2 estaba más que cómodo, y el Lokomotiv no daba señales de vida. Parecía que ya daban el encuentro por perdido. Sin embargo, ahí estaba la gran defensa del Atleti para poner las cosas en su sitio. El “último romántico” (sí, nos mola ese nombre) intentó despejar un inofensivo centro en una postura acrobática. No solo no lo consiguió, sino que quedó en ridículo… El jugador del Lokomotiv controló el balón a placer y, tras dejar sentado (literalmente) a Pablo, dio un pase de la muerte que remató a placer (aún más literal que el anterior caso) Odemwingie (que no le conocen ni en su casa). Por su puesto un tercer defensa se vio inmerso en este error colectivo: fue el gran Fabiano Eller, que simplemente llegó media hora tarde…
Aún no nos habíamos recuperado del desastroso error defensivo, cuando nuevamente, y en un córner, se armó una jaleo increíble en el área rojiblanca que finalizó con un remate de cabeza del mismo jugador que nos había metido el segundo. La jugada al completo es un despropósito de proporciones bíblicas. Todos estaban dentro del área y nadie fue capaz de despejar el balón. Gracias a la esperpéntica defensa colchonera, el Lokomotiv se ponía por primera vez al frente del marcador en el partido: 3-2, con dos golitos en tres minutos.
Sin embargo, los moscovitas no contaban con una cosa: en el Atleti juega uno de los delanteros más en forma del mundo, un tal Agüero. Madre mía, el chaval se sacó de la chistera un auténtico golazo. Sin bien su primer gol fue grandioso, el segundo que marcó fue antológico. Maniche (sí, sí, no os riáis) le dio un pase en profundidad al “Kun”, y el argentino, ante la insólita mirada de todo el campo, arrancó a toda velocidad y picó el balón ante el meta rival. De la nada (otra vez) se sacó otro golazo. Nadie pudo evitarlo. Es el “Kun”. Es un genio.
Y así, yendo (sí, se escribe con “y” y no con “ll”, o eso creo…) dos veces con el marcador por delante, y una vez por detrás, el partido terminó con un empate a tres. Siendo justos, el resultado fue merecido para ambos conjuntos. El Atleti se dedicó a encomendarse a Agüero y a cagarla en defensa, y el Lokomotiv se dedicó a aprovecharse de la lamentable defensa atlética.
Un gran resultado sin tenemos en cuenta que es (al menos a priori) el partido más difícil del grupo B de la fase de grupos de la UEFA. Cabe destacar que el Panathinaikos griego goleó en su casa al inocente Aberdeen. Amigos, o muy fea se pone la cosa, o dentro de un par de meses tendremos a nuestro querido Atleti en la siguiente ronda de la UEFA.
Los jugadores destacados del Atleti (sección plagio de la del AS; no se lo digáis a nadie)
El héroe del día: Agüero. Está saliéndose en este principio de temporada. Y en este partido ha arrasado: dos golazos, y varias ocasiones claras. Sin duda ha salvado el puntito de hoy.
El cantamañanas: Eller. Pese a que me duela reconocerlo, Eller no tuvo su día. Le dejaron tirado en el segundo gol del Lokomotiv y no mostró seguridad defensiva en ningún momento.
El hombre con oficio: Forlán. Qué decir de él. Un autentico profesional. Siempre está donde hace falta, y no suele faltar a su cita con el gol, hoy no ha sido la excepción.
¡Ah! ¿Pero acaso jugó?: Cléber Santana. Sin duda el fichaje más fracasado de este año. El tío es un paquete de los que ya no quedan. Digno sucesor del ya mítico Richard Núñez…
PD: perdón por el retraso, intentaremos publicar las crónicas el mismo día del partido, siempre que nos sea posible.

1 comentario:
Que dureza de comentario xDDDDD
Es que PaquEller es mucho PaquEller
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